Qué hacemos
Holy Crust existe para cocinar frente a la gente. Subimos el horno de piedra, la masa y el equipo a un camión, armamos donde sea la fiesta, y seguimos horneando hasta que el último invitado quede servido.
Somos el brazo de fuego de RLT Cuisine, y trabajamos como trabaja una cocina y no como trabaja un catering: todo se hace desde cero, la masa arranca dos días antes de que nos veás, y la pizza llega a la mesa noventa segundos después de entrar al horno.
Un evento de Holy Crust corre a la hora que vos necesités. Un almuerzo en una terraza, una estación que abre al atardecer, un turno tardío que empieza cuando terminan los discursos. Vos decís la hora y nosotros armamos los tiempos alrededor de esa hora.
Bodas, cenas en villa, cumpleaños, lanzamientos de marca. Llegamos con todo, armamos una estación alrededor de la que se junta la gente, y servimos la pizza apenas sale de la piedra. Diez personas en una terraza o ciento cincuenta en un jardín: el montaje es el mismo y el estándar también.
Festivales, sunsets, tomas de hotel, ferias. Una estación que junta gente y la mantiene ahí, con un menú pensado para volumen sin bajar el estándar. Hemos hecho la pizza en Sunset Bites, en Guanavista y en Santarena, y la fila nunca deja de moverse.
Holy Crust es el brazo de fuego de RLT Cuisine. Cuando un evento pide menú de degustación y estación de pizza, un solo equipo maneja las dos cosas y el evento nunca pierde el ritmo. Es la misma cocina, los mismos proveedores y una sola conversación para vos.
Qué hacemos
El horno tarda unos cuarenta minutos en llegar a temperatura y planeamos la llegada alrededor de tu horario, no del nuestro. Almuerzo, media tarde, atardecer o el último turno de la fiesta: escogé la hora y nosotros contamos hacia atrás desde ahí.
Mandá el formulario y recibís un paquete por persona por escrito, casi siempre el mismo día y siempre antes de 24 horas. Acá no se cobra nada y mandarlo no aparta la fecha.